viernes, 17 de junio de 2011

El Currículum Vítae


REDACCIÓN DEL CURRÍCULUM VÍTAE
El CV es tu primer contacto con la empresa y hay que sacarle el mayor partido. Así pues, repasemos tus argumentos de autoventa!.
Cuando redactes tu CV, practica la empatía, (ponte en el lugar del seleccionador o departamento de RR.HH). Piensa que la persona encargada de leer tu CV deberá ver cientos de CV más a parte del tuyo, de modo que dedicará poco tiempo a realizar la primera lectura de éstos, a través de la cual identifica las palabras clave. Estas palabras clave indican tus competencias, experiencia,... Se trata pues, de mostrar en él tus valores, permitiendo saber qué buscas y optimizando la legibilidad de tu CV.
¿Cómo redactar el Currículum Vitae?. Al igual que en la Carta de Presentación utiliza formatos normales, A4, papel blanco y tinta negra. Ahora es el momento de "venderte"; APROVECHA LA OCASIÓN.
Recuerda, sé honesto, no hagas perder el tiempo a nadie, sólo conseguirías cerrarte futuras puertas.
Revisa tu CV, actualízalo y adáptalo a la oferta concreta de trabajo. Sé conciso y claro, no por enviar un CV con muchas páginas, tienes más posibilidades.
Es importante hacer un esquema lógico de tu Currículum Vitae, como el que sigue a continuación:
A.- DATOS PERSONALES: apellidos, nombre, nacionalidad, fecha y lugar de nacimiento, estado civil, hijos, número del DNI o pasaporte, datos completos del lugar de residencia actual, todos los teléfonos de contacto posibles, e-mail, foto tipo carnet con una apariencia cuidada, tipos de carnet de conducir y vehículo. También es interesante que indiques si estás dispuesto a movilidad geográfica.
B.- OBJETIVOS PROFESIONALES: escoge las palabras adecuadamente, huye de frases muy manidas, no te extiendas demasiado. En una o dos líneas el seleccionador tiene que hacerse una idea clara de tus aspiraciones profesionales. Este apartado es muy importante.
C.- FORMACIÓN ACADÉMICA: escribe los títulos y diplomas obtenidos sin olvidar las fechas y los centros formativos.
D.- EXPERIENCIA PROFESIONAL: sigue el orden cronológico que hayas seguido anteriormente. Escribe los cargos que has ocupado, el nombre de las Empresas donde los desempeñaste, funciones y responsabilidades de forma clara y concisa, las fechas de cada alta y baja y el motivo del cambio. Si has tenido contratos de formación o becas también es importante que los des a conocer.
E.- IDIOMAS: redacta de forma clara los idiomas que conozcas definiendo el nivel gramatical y oral que tengas. Asimismo, es importante que si tienes alguna titulación oficial la hagas saber.
F.- INFORMÁTICA: tienes que resaltar los conocimientos informáticos que dominas y que estén relacionados con el puesto al que optas. Precísalos por paquetes informáticos: Office, Autocad, Matlab, etc..., o bien por programas concretos.
G.- OTROS DATOS DE INTERÉS: en el 90% de los currículum vitae, lo normal es leer cosas como; me gusta leer, hacer deporte, ir al cine, salir con los amigos, disfrutar de la compañía de mi familia, etc... Los seleccionadores encuentran inútil esta información a no ser que precises la información: bibliografía leída relacionada con el puesto o deportes en los que destacas.
Si en el anuncio, (rara vez lo hacen) , te pidieran que acompañaras al CV otro tipo de documentación, como títulos obtenidos, cartas de Empresas donde has trabajado anteriormente, etc..., hazlo en formato A4, si no prepáralo para llevarlo el día de la entrevista. "Persona previsora, vale por dos...".
UN CURRÍCULUM PARA TRINFAR
Cinco puntos ineludibles para lograr la imagen más profesional:
  1. Fácil de leer: El profesional de selección se ha de enfrentar a cientos -algunos a miles- de currículos, por lo que debemos facilitarle la tarea.
La presentación es básica para esta primera toma de contacto: una hoja plagada de borrones, manchas, con diferentes tipos y cuerpos de letra, compleja y árida tiene muchas probabilidades de acabar en el cajón de reciclar papel.
En ningún caso el currículo ocupará más de dos folios de tamaño A4, tres si tenemos en cuenta la carta de presentación. No es necesario adjuntar documentación alguna ya que estamos ante una primera toma de contacto.
  1. Sencillo y ordenado: Debemos recordar que el currículo es nuestra primera tarjeta de presentación ante la empresa, entre líneas destilará información sobre nosotros.
Es importante, por tanto, mostrar nuestra mejor cara: sencillez, orden y armonía deben ser cualidades básicas de esta primera toma de contacto. Debemos evitar, asimismo, expresiones complejas o rebuscadas, términos artificiosos o pedantes, huyendo de un tono grandilocuente.
  1. Creíble: Hinchar el currículo de datos falsos o poco ciertos no da resultado. Tras esta primera aproximación llegará la hora de la verdad: la entrevista personal.
En el cara a cara con el entrevistador, el candidato deberá ratificar estos datos ante un profesional que se ha enfrentado a situaciones similares decenas de veces.
Es importante saber venderse, realzando las cualidades de cada uno -especialmente aquéllas que aporten algo a la oferta que respondemos- pero no conviene cargar demasiado las tintas o de lo contrario parecerá artificioso y falso.
  1. Fotografía ¿sí o no?: Sólo acompañaremos nuestro currículo de una fotografía si nos la piden en la oferta de empleo. En este caso, adjuntaremos una imagen reciente, de tamaño carnet y de calidad, nunca una de "fotomatón".
Es importante que la fotografía nos muestre con un gesto relajado y amable (no excesivamente sonriente), evitando el exceso de maquillaje en el caso de las mujeres.
En cuanto a la ropa con la que nos fotografiemos deberá seguir las mismas normas que la de la entrevista de trabajo: chaqueta y corbata para ellos en caso de que el puesto así lo requiera o ropa informal en el caso de puestos de trabajo creativos.
  1. Corregido escrupulosamente: Pocas cosas pueden causar peor impresión en este primer acercamiento que las faltas de ortografía, errores gramaticales, enmiendas y tachaduras en el currículo.
Aunque el puesto de trabajo al que optes no requiera dotes de comunicación, un currículo plagado de erratas esconde tras de sí a una persona desorganizada y poco cuidadosa. Por eso nunca debemos enviarlo sin habérselo enseñado a algún familiar, amigo o conocido que nos lo pueda corregir, mejorándolo o puliéndolo si lo considerara oportuno.
Un consejo: No olvides guardar una copia del currículo y de la carta de presentación que adjuntaste. Cuando te llamen para realizar una entrevista de trabajo te vendrá bien echar un vistazo por si tienes que ampliar la información o puntualizar algo.
TIPOS DE CURRÍCULUM VÍTAE
El formato es importante porque nos ayuda a dejar nuestros puntos débiles en un discreto y merecido segundo plano.
1) BÁSICO O GENÉRICO:
a) Cómo es: Sencillo, corto (nunca más de un folio) y sin pretensiones. Redactado de forma telegráfica, sin narraciones de ningún tipo.
b) Quién tiene que utilizarlo: Es el recomendado para los profesionales que tienen poca experiencia, recién titulados y jóvenes que buscan sus primeros trabajos. Es el más sencillo de todos, pero no por ello menos importante.
Los expertos en Recursos Humanos valorarán en él la presentación, los primeros pasos profesionales, la formación... Con muy pocos datos podrán saber si se encuentran ante un posible diamante en bruto.
c) Quién debe huir de él: Los profesionales con varios años de experiencia (para hacer constar sus logros) y aquellas personas que hayan tenido una brillante formación académica, ya que deberán entrar en el detalle de sus calificaciones, premios y menciones extraordinarias.
2) FUNCIONAL:
a) Cómo es: La redacción de este currículo es más laboriosa: el candidato narra sus experiencias y puntos fuertes, mientras que en el básico sólo los hace constar de forma telegráfica. El lenguaje también debe ser sencillo, pero deberá reseñar sus etapas profesionales de forma concisa.
b) Quién tiene que utilizarlo: Este tipo resulta muy recomendable para todas aquellas personas que han tenido una experiencia profesional muy dilatada, trabajando en diversos puestos de trabajo y sectores. Nos permite hacer caso omiso de los períodos en los que no hayamos trabajado, haciendo hincapié en nuestras experiencias mejores.
c) Quién debe huir de él: No debes utilizar el currículo funcional si no tienes una buena trayectoria profesional o si ésta se ha desarrollado siempre en los mismos ámbitos. Tampoco es recomendable si no estás absolutamente seguro de tus dotes para la comunicación escrita.
C) CRONOLÓGICO:
a) Cómo es: El esquema general es el mismo que el de los demás: datos personales, académicos, laborales y otros reseñables. La diferencia estriba en que, dentro de estos grandes epígrafes, la información se presenta ordenada cronológicamente (por fechas) de lo más reciente a lo más antiguo o viceversa.
b) Quién tiene que utilizarlo: Casi todo el mundo. Este tipo de currículo resulta tan fácil de escribir como de leer: su estilo directo y telegráfico permite a los expertos en Recursos Humanos examinar varios en muy poco tiempo.
c) Quién debe huir de él: Todo aquél que tenga lagunas en su currículo; los que hayan estado un período de tiempo largo en el paro tendrían que elegir el currículo funcional, haciendo hincapié en su experiencia y logros.
Fuente: Tea-Cegos

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