lunes, 25 de marzo de 2013

Qué hacer para no perder un buen trabajo

Tener un buen sueldo no es sinónimo de tener un gran empleo: el entusiasmo que genera recibir un ingreso abundante en tu cuenta mengua a medida que pasan los meses y se convierte en ‘lo de siempre’.

Que el trabajo que desarrollas realmente te aporte, un buen ambiente laboral, que tus compañeros sean tus amigos, que tengas libertad para organizar tu jornada laboral y que seas valorado por lo que aportas son los ingredientes de un buen empleo. Si es tu caso y por ello te consideras un privilegiado, éstas son algunas de las actitudes que debes cultivar para no perder tu estatus:
* Para Javier Ayuso, director general de Unique, son importantes la responsabilidad, el compromiso con tus funciones, la iniciativa y la proactividad: "Los profesionales que cumplan estos requisitos mantendrán su empleo más tiempo".
* Ayuda a que la empresa crezca ofreciendo una visión global del negocio. Según Miguel Ángel Navarro, director general de Catenon, "el empleado debe estar predispuesto a afrontar retos internacionales. Para ello necesita aprender, desde la humildad, de los empleados más veteranos e interesarse por las tendencias empresariales en el resto del mundo".
* Aporta soluciones ante cualquier problema que se plantee y deja claro que siempre estás dispuesto a ayudar. Javier Mateos, director general de Think & Go, advierte de que "no hacer ruido, significa no aportar, no innovar y no ofrecer un valor añadido. Eso es lo que las empresas no se pueden permitir".
* Navarro apunta que las posiciones que ahora están tirando de las empresas son las relacionadas con el desarrollo del negocio o control del gasto. Si no dominas estas áreas, trata de reciclarte o manifestar tu interés para participar en ellas.
* No cambies tu actitud cuando se planteen despidos. Si estás seguro de haber cumplido tu trabajo, salir de la empresa no depende de ti. Ayuso matiza que "es posible que ante una reestructuración, un profesional que haya realizado bien su trabajo desee hacerse escuchar, porque quiere conservarlo hasta ascender y desempeñar otra función. Pero si la actitud es buena desde el principio, no debería ser necesario cambiarla".
Fuente: Expansión

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