miércoles, 2 de enero de 2013

El futuro es para los mejor preparados

La escasez de oportunidades que ofrece hoy nuestro mercado de trabajo puede hacer pensar que de poco sirve la formación para abrirse camino. Pero nada más lejos de la realidad. A largo plazo, las estadísticas demuestran que la cualificación es el salvavidas.

La tasa de desempleo sigue creciendo en nuestro país y las previsiones dicen que en el nuevo año se elevará del 25% actual hasta el 27%. Una situación que castiga especialmente a los más jóvenes, que sufren un nivel de desempleo superior al 50%. Pero hay dos datos relevantes que pueden dar algunas pistas significativas de hacia dónde debe dirigirse nuestro país con la vista puesta en el medio y largo plazo y en esa tan anhelada nueva economía orientada a los sectores más innovadores. Uno es que la mitad de ese 50% de desempleados son jóvenes sin cualificación. Otro es que la tasa de paro de los trabajadores con estudios de posgrado –máximo nivel educativo en nuestro país– a finales de 2011 era del 7,6% frente al 23% que presentaba el conjunto de la población activa.
La difícil situación actual de nuestro país, la escasez de oportunidades profesionales para los recién titulados, la devaluación interna de los salarios a la que estamos asistiendo y los numerosos mensajes que les invitan a buscar su futuro profesional más allá de nuestras fronteras, pueden hacer pensar que la educación sirve para poco en estos momentos. Pero la formación sigue siendo una de las mejores armas para combatir la coyuntura y abrirse camino en el mercado laboral.
Largo plazo
La formación sigue siendo la mejor inversión de futuro para los individuos y para las sociedades. Las principales potencias emergentes de Asia y Latinoamérica, como China, Singapur, Corea del Sur, Brasil, México o Colombia, están realizando grandes esfuerzos para potenciar sus universidades y escuelas de negocios con el fin de poder acometer su crecimiento y competir con las mayores potencias económicas.
En nuestro país son años de recortes en la inversión pública en la educación, pero los datos oficiales siguen reflejando que cuanto mayor es el nivel de estudios de los profesionales, más posibilidades tienen de acceder a un empleo, de desarrollar un trabajo de mayor cualificación, de sufrir menos precariedad laboral y de alcanzar una retribución más elevada.
“Potencias emergentes como Brasil, Singapur, China o Corea creen que la educación es esencial para competir”
Es lo que señalan las estadísticas recogidas en dos informes que analizan desde hace varios años la relación entre el nivel de cualificación de los profesionales de nuestro país y sus niveles de ocupación laboral, de estabilidad en el empleo, su nivel de responsabilidad empresarial y su retribución. El nivel de inserción y estabilidad laboral son mayores a medida que aumenta la preparación de los profesionales, según el estudio La empleabilidad de la población cualificada, elaborado por profesores de la escuela de negocios EAE Business School.
Incluso, a pesar del negro panorama laboral del pasado año, los niveles de desempleo entre los profesionales con posgrado descendieron ligeramente en siete autonomías –Aragón, Castilla y León, Galicia, La Rioja, la Comunidad de Madrid, Murcia y Navarra–, frente al crecimiento del 13% del paro nacional para el resto de la población.
“Un profesional con más de 50 años y estudios de posgrado puede triplicar el sueldo de uno con FP”
Además, quienes tienen un posgrado disfrutan de más oportunidades para regresar al mercado de trabajo en menor tiempo cuando se quedan sin trabajo. El nivel de formación tiene también una incidencia en la calidad del empleo y la precariedad laboral. A más estudios, menos se padece el fenómeno de la sobrecualificación. Es decir, que desarrollan tareas que se corresponden más con su educación que el resto de la población. La cualificación de los trabajadores también tiene un reflejo en su nivel de empleo temporal, en la duración de sus contratos y en el denominado subempleo –aquellos puestos en los que se trabaja menos horas de las que el profesional estaría dispuesto a hacerlo–. Estas diferencias se aprecian más si se tiene en cuenta la duración de los contratos.
Retribución
Los profesionales que tienen estudios de posgrado ocupan responsabilidades más altas en las empresas y alcanzan retribuciones mayores a lo largo de su trayectoria.
Los titulados universitarios que han ampliado su formación con estos estudios pueden alcanzar sueldos superiores en un 57% que quienes han cursado Formación Profesional.
La brecha crece a medida que se incrementa la experiencia. A partir de los 50 años de edad, directivos con una titulación de posgrado pueden llegar a percibir un sueldo 2,8 veces superior (83.000 euros brutos al año frente a 29.000 euros de los mandos con titulación de Formación Profesional).
Fuente: Expansión

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