jueves, 28 de febrero de 2013

¿Debemos ocultar datos en nuestro CV?

En una de mis últimas entradas, un lector me preguntaba si veía conveniente que pusiese sus hobbies (deportes de riesgo) en el CV, y si ello podría resultar contraproducente por parecer inadecuado a un reclutador. Existen muchos candidatos que dudan sobre si poner u ocultar determinados datos en su CV, ante la creencia de que ello puede suponerles un problema. Trataré de responder a esta cuestión en esta entrada.

Por una parte sabemos que en un CV reflejamos quiénes somos, lo que hacemos mediante un resumen de nuestra trayectoria profesional, principales logros alcanzados, formación, resumen de nuestras principales características, ... por otra parte, el reclutador trata de saber no sólo si nuestras competencias son las más adecuadas para el puesto vacante, sino cómo somos como personas y profesionales.
Porque una persona puede, profesionalmente hablando, ser la mejor opción para un puesto determinado, aunque sin embargo sus características personales pueden no encajar con la empresa. ¿Crees que una empresa como Google o Facebook selecciona únicamente a aquellos candidatos más inteligentes, mejor preparados y con la experiencia más sólida?. La respuesta es no. Intentan (además) que su perfil personal encaje lo mejor posible con la cultura corporativa de la compañía.
Por tanto, ya que la principal función del reclutador es la de averiguar si el candidato es la mejor opción, tanto personal como profesionalmente hablando, lo mejor es ponérselo fácil desde el principio, empezando por el CV, y tratando de poner todas aquellas cosas sobre nosotros que mejor nos identifiquen.
He oído en numerosas ocasiones opiniones del tipo:
·       "Mi formación es excesiva, prefiero eliminar mi último MBA / carrera, ya que no quiero 'asustar' al reclutador".
·   "He ocupado posiciones directivas, y ahora mis expectativas son menores, por lo que voy a modificar mi CV, ya que de otra manera ni se lo leerán".
·   "Considero que mis hobbies no les interesan a los reclutadores, o incluso pueden resultar contraproducentes".
Por tanto, y respondiendo ya más directamente al lector de ayer, yo diría que es necesario aplicar el sentido común; nuestros hobbies pueden dar pistas a un reclutador sobre cómo somos, por lo que debemos pensar si para el puesto / empresa a la que optamos, eso puede resultarnos beneficioso o por otra parte perjudicial.
No obstante, será preciso recordar siempre que nunca podremos controlar lo que pensará un reclutador al ver un CV. Quiero decir, ante una determinada afición, dos reclutadores pueden tener opiniones absolutamente contrarias. Aunque si consideramos que esas aficiones nos definen correctamente, y pensamos que pueden aportarnos características positivas, yo no tendría ninguna duda: las pondría.
Por otra parte, si no ponemos nuestras aficiones en el CV, no correremos ningún riesgo, pero sin duda alguna dejaremos pasar una muy buena oportunidad de transmitir algunos de nuestros valores, a aquellos reclutadores que se sientan identificados con ellos. En cualquier caso, serán algo adicional a contar sobre nosotros mismos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada