jueves, 21 de febrero de 2013

Deja esa empresa que odias y crea tu negocio

Si has decidido dejar tu trabajo para ser tu propio jefe y crear una compañía debes tener en cuenta algunos principios que te preparen para tu nueva aventura.

Aunque hay quien piensa que es posible llegar a amar un trabajo que se aborrece, quizá seas de la clase de personas que no están dispuestas a encontrar aspectos positivos en tu empresa o en tu puesto. Y quizá seas también de los que cambia la queja por el emprendimiento.
Si has decidido dejar tu trabajo y tu compañía para ser tu propio jefe, éstos son algunos consejos para la fase inicial en la que estás pensando irte y analizas las opciones de tu nueva empresa.
Empieza por elegir lo que de verdad te gusta hacer y desarrolla un proyecto en torno a aquellas cosas sobre las que no puedes dejar de hablar todo el día; y no cometas el error de crear una empresa para descubrir al cabo de un tiempo que eso en lo que te has metido y por lo que has abandonado tu actual trabajo no te gusta o que no eres apto para lo más básico de esa actividad. Tienes que ser muy bueno en el negocio en el que te metes.
Con esos principios, sigue algunas indicaciones:
Objetivos claros
Debes estar seguro de los motivos que te llevan a escoger el camino del emprendimiento. Y también los objetivos que te has marcado con la empresa que vas a crear.
Fortalezas y debilidades
Sé consciente de tus fortalezas y debilidades desde el principio. Sólo así estarás bien preparado para el momento de lanzar tu propio negocio. En los primeros momentos, cuando decides abandonar ese trabajo que te hace infeliz y optas por crear tu propia empresa, estás afectado por una verdadera borrachera de ideas. Estás ansioso por probarlo todo, pero debes centrarte si quieres construir tu propia credibilidad. Resulta imposible que seas bueno (o el mejor) en varias cosas diferentes. Enfócate hacia aquello en lo que eres realmente bueno. Tu credibilidad aumentará a medida que se incrementa tu experiencia en el sector.
Necesitas gente adecuada
Tú solo no puedes con todo. Mejor que solopreneur es que te decidas por ser el emprendedor que, desde el principio, es consciente de que un buen equipo es la clave para el éxito de su nuevo proyecto. Si te apasiona lo que haces, los demás se sentirán atraídos por ti. Comparte una visión, de manera que ésta pueda inspirar a otros a seguirte o a invertir en tu proyecto.
La idea es importante, saber ejecutarla también, pero los socios, colaboradores y empleados que pongan en marcha la empresa resultan fundamentales. No pienses en ello al final.
Ten en cuenta que al crear tu nueva empresa la primera venta que deberás hacer será convencer de que tienes a las personas adecuadas.
Busca socios y colaboradores que se apasionen con los objetivos que tiene la compañía. Cuando estés ideando tu nueva compañía recuerda que es interesante contar con profesionales que tengan experiencia laboral anterior que sea relevante para lo que estás haciendo.
Para determinar qué gente vas a necesitar en tu nuevo proyecto es necesario que conozcas las necesidades de éste en términos de competencias.
Soluciona problemas
¿Eres capaz de solucionar problemas? Debes estar seguro de que hay una necesidad que tú puedes satisfacer. Analiza si eres el único que puede hacerlo, si estás cualificado para poner en marcha esa solución. Si es así, no tardes mucho en poner en marcha tu proyecto.
Los expertos aconsejan que, en esa fase inicial, no te obsesiones demasiado con solucionar grandes cuestiones. Piensa en Mark Zuckerberg: al principio, no pensaba en una solución universal, sólo en una red para calificar a las chicas de la universidad. Y le salió Facebook.
Escoge un sector con futuro
Resulta determinante que sepas ejecutar tu idea. Esto tiene que ver con el conocimiento y el dominio de un cierto sector de actividad.
Siempre se hace necesario llevar a la práctica económica las ideas, y que éstas sean rentables; que se vean las ventajas competitivas y se haya estudiado el mercado.
Debes entender el sector de actividad que has escogido. Has de convertirte en un verdadero experto.
Comprueba que cuentas con los recursos necesarios para llevar el producto desde la mesa de diseño hasta el consumidor.
La sola pasión no basta, ni que hayas detectado una necesidad y tengas el talento y la experiencia para solucionar el problema.
Tu iniciativa debería tener el potencial suficiente para transformarse en una gran compañía. Trata de encontrar un espacio que tenga pocos competidores.
Fuente: Expansión

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