lunes, 1 de abril de 2013

Decídete a convertirte en ‘multiprofesional’

Quizá suene sorprendente hablar de ‘multiempleo’ en un entorno laboral dominado por el paro. Sin embargo, entre los modelos de empleabilidad está el de quienes son capaces de gestionar diversas ocupaciones.

No se trata del pluriempleo de toda la vida. Hay quien habla de slashers, o de profesionales multitarea: una persona y varias carreras a la vez. Paco Muro, presidente ejecutivo de Otto Walter España, explica que esta tendencia no tiene que ver con el trabajo en el que, a tu jornada completa en un sitio, le añadías otra ocupación en otro a base de echarle más horas: "Aquí se trata de emplear tu tiempo de trabajo en varios empleos compatibles e independientes. Cada empresa sabe que trabajas con los otros y que no les afecta a su funcionamiento, ni usas sus recursos para terceros. Y están encantados de tener un especialista fijo a tiempo parcial que tiene cubiertas sus necesidades económicas y vitales gracias al resto de trabajos que ejerce, por lo que ofrece seguridad y continuidad".
Muro añade que, a cambio, el empleado tiene varios jefes (no depende de uno solo); su salario proviene de varias firmas; realiza actividades variadas sin tener que renunciar a ninguna de sus áreas de especialidad o de desarrollo; se obliga a ser ético y eficaz; y obtiene estabilidad laboral por ser enormemente útil a un coste muy asequible para quien le contrata.
Jorge Cagigas, socio de Epicteles, asegura que éste es un modelo que se va extendiendo porque, entre otras cosas, mejora la competitividad de las empresas: "Con él garantizas la posibilidad de contratar a profesionales por un tiempo determinado y en función de ciertos proyectos que de otra manera no te podrías permitir. Es una fórmula colaborativa que permite hacerlo sin costes fijos, y que genera competitividad y rentabilidad".
“Hoy en día lo normal empieza a ser tener diferentes experiencias en distintas compañías”
En un mundo en el que ya no existe el trabajo para siempre, esta modalidad de empleo resulta una alternativa interesante para que uno mismo se fabrique una estructura laboral y salarial más estable e independiente de los vaivenes de una compañía concreta.
Muro añade que "se trata de trabajar de manera que siempre puedas tener activo y preparado un plan B y otro C. Ésa es una de las ventajas de trabajar en modo slasher. Haces compatibles varias actividades para distintas empresas o clientes, y no te limitas a un único empleador. Aquí la organización personal y la fiabilidad son clave. No puedes fallar a nadie, y ninguno de tus empleadores-clientes permitirán que retrases lo que te han encargado por estar ocupado en otro proyecto".
Portfolio de carreras
Krista Walochik, presidenta consejera delegada de Norman Broadbent en España, recuerda además que este esquema profesional con el que se identifica a los slasher –los que tienden a compartimentar su jornada laboral para atender a las diferentes tareas– permite hablar de un portfolio de carreras. Quien sea capaz de administrarlas y pueda hacerlas compatibles tiene asegurado un movimiento laboral que facilita la adaptación al nuevo mercado laboral e impulsa la empleabilidad.
“Las nuevas fórmulas de trabajo muestran que estamos creando un mundo de microempresarios”
Los slasher son individuos capaces de crear este portfolio de carreras, algo que implica identidades profesionales múltiples. Sus ingresos están asociados a fórmulas que tienen que ver con el trabajo independiente, el empleo temporal, la actividad freelance o incluso el emprendimiento.
En este sentido Walochik asegura que "la gente emprende hoy más que nunca, y estas nuevas opciones se pueden relacionar con las microempresas. Estamos creando un mundo de microempresarios".
David Lurie, director general de la consultora Setsights, especializada en coaching, explicaba recientemente en The Guardian que "en Reino Unido, los emprendedores son un ejemplo típico de grupo profesional que espera extender sus carreras e intereses en áreas múltiples". No es precisamente una recomendación de los inversores, que suelen exigir dedicación plena a los proyectos, pero Lurie afirma que "resulta muy común para los emprendedores, de la edad que sean, trabajar de 9 de la mañana a 5 de la tarde en algo y de 5 de la tarde a 9 de la mañana en otra cosa".
Cagigas cree que estas transformaciones profesionales tienen asimismo mucho que ver con la marca personal, y señala dos aspectos de cambio respecto de la relación laboral clásica: en primer lugar, y por lo que se refiere a la permanencia en un puesto de trabajo, hoy lo normal empieza a ser tener diferentes experiencias en distintas compañías. En segundo lugar, tiende a incrementarse el número de actividades que uno desarrolla en su puesto.
Y a todo esto se añade que hemos pasado de una sociedad industrial a otra de servicios, con lo que cambia radicalmente el tipo de ocupaciones. Cagigas explica que "las relaciones laborales tienen un carácter cada vez menos exclusivo y menos esclavista. Y además está el personal branding: se amplía el espectro de acciones y factores que ayudan a incrementar nuestra empleabilidad, y de este modo la gente decide verticalizar el rango de productos y servicios que está dispuesta a ofrecer".
Inseguridad
El socio de Epicteles cree que estamos en un momento incipiente: "Antes, la relación de trabajo se entendía con carácter exclusivo, y eso aún subyace. Además está la idea de precariedad. En España, pensar que tú eres quien dirige los servicios que prestas, choca con el miedo a la falta de protección que te proporciona un empleo por cuenta ajena".
Lurie añade que, "desafortunadamente, y a pesar de las ventajas que ofrece el modelo slasher, algunos conceptos y actitudes resultan difíciles de cambiar. Muchos empleadores desconfían de profesionales que simultanean distintos trabajos sin una dedicación exclusiva".
Los slasher descubren además que no quieren hacer siempre lo mismo, un día tras otro, y buscan nuevos modelos de carrera profesional mucho más abiertos y flexibles que satisfagan esas necesidades.
Cagigas concluye que esto tiene que ver con el hecho de decidir cuánto y para quién trabajas: "Esta decisión permite que te puedas especializar en aquellas actividades que más te llenan. A la vez aumenta el rendimiento del profesional, que controla su carrera, ahora basada fundamentalmente en lo que de verdad le interesa".
¿Qué te lleva a tener varias ocupaciones?
Siempre ha habido personas con varios trabajos. Además del tradicional pluriempleo, hay fórmulas profesionales diversas ‘históricas’: ejemplos como el de Miguel Ángel –pintor, escultor, filósofo, físico...– lo atestiguan.
Ovidio Peñalver, socio director de Isavia, recuerda que "históricamente, siempre ha habido una tendencia a reinventarse profesionalmente de forma simultánea. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XX esto quedó bloqueado por la pervivencia de ‘trabajos únicos’, ‘de por vida’ y extensivos en horario. Primaba un único empleo en el que predominaba la actitud mental de querer jubilarte en él".
Antes, la relación entre empleador y empleado era de por vida. Ahora la media de duración no llega a cinco años. Todo esto se transmite a las organizaciones, y hay cada vez más gente que se siente abierta a diferentes opciones y a moverse en el mercado. Peñalver asegura que el cambio de modelo de relación profesional –más libre, pero también más inseguro– ha dado motivos para tener varias ocupaciones:
* Cada vez hay más ocupaciones por proyectos. Incluso se da el caso de empresas de trabajo temporal para profesionales muy cualificados.
* La pura seguridad lleva a multiplicar los puestos. El desempleo y las dificultades del mercado laboral nos llevan siempre a diversificar el riesgo.
* Hoy nos permitimos más que antes conectar lo que hacemos con lo que de verdad nos gusta. Los ‘happyshifters’ buscan la felicidad en el trabajo, y disfrutar con lo que hacen. Resulta cada vez más evidente que todos tenemos diferentes intereses y buscamos actividades profesionales adecuadas a ellos.
* Pretendemos aburrirnos menos en el trabajo y estar mucho más activos en nuestro puesto. Varias ocupaciones te ofrecen la posibilidad de un entorno profesional más variado y estimulante.
* Nos guste o no, el nuevo entorno profesional en el que vivimos es multitarea.
* A lo largo de nuestra vida solemos dedicarnos a dos actividades laborales muy distintas. Tenemos dos pulsiones: una es ganarnos la vida desde lo más racional, y eso hace que terminemos en el trabajo que ‘debemos hacer’. Pero otra es ‘lo que quieres hacer’, lo emocional. Y así terminas permitiéndote una actividad que te gusta y deseas.
* Antes te formabas en algo, y esa formación te servía casi para siempre. Ya no es así. Dentro de una década puedes estar ganándote la vida en algo que ni adivinas, en un trabajo que hoy ni siquiera existe. Resulta indispensable reinventarse por necesidades del mercado. Esto hará que tengamos distintos trabajos por simple supervivencia. Cambian nuestros intereses, necesidades y gustos. Tras una década trabajando en algo concreto decides hacerlo de otra manera. Te reinventas profesionalmente varias veces en tu vida.
* Definir un cambio de carrera es algo difícil, porque hay trabajadores que adquieren nuevas responsabilidades sin abandonar su campo de actividad habitual; otros cambian de carrera mientras siguen con el mismo empleador; y los hay que eligen a otro empleador sin variar de carrera. Algunos expertos aseguran que el común de los empleados en el mercado estadounidense tendrán varios trabajos a lo largo de su vida. 7 es el número en el que coinciden mayoritariamente. Otros, como Solomon Polachek y Stanley Siebert, economistas de la Binghamton University, elevan a 10,5 la media de empleos que cada estadounidense tendrá dentro de dos décadas.
Trabajo independiente, la nueva realidad
Trabajar en una compañía tradicional no es ya la opción de quienes desean dar un giro a su carrera y adoptar nuevas fórmulas de empleo que les faciliten la adaptación al nuevo mercado laboral y les otorgue mayor empleabilidad.
Lo que algunos denominan ‘el nuevo trabajo independiente’ se desarrolla en un nuevo escenario:
* En vez de hablar de puestos se habla de creadores de ideas y de valor que funcionarán en una organización o por su cuenta. Hay quien asegura que en el próximo siglo no existirán las profesiones. No se contratará a las personas, sino a sus capacidades, y por horas.
* El trabajo se divide en microtareas y se atrae al talento que pueda cumplirlas.
* Cada vez más empleados dejan de tener relación con su compañía histórica. Son superprofesionales muy cualificados que desean ser independientes. No quieren emprender un negocio sino explotar su marca personal y sus contactos. No son partidarios de tener una sola nómina. Les gustan los entornos colaborativos y la flexibilidad.
* Parece evidente que las nuevas fórmulas exigen otro tipo de organizaciones, abiertas a una nueva flexibilidad.
* Se incrementarán los proyectos unipersonales que aprovechen la experiencia concreta para una iniciativa determinada.
* La convivencia intergeneracional, además, obligará a concebir nuevos modelos de empresa y a rediseñar los itinerarios profesionales. Habrá que pensar en recuperar la experiencia de los mayores desde nuevos modelos de colaboración a tiempo parcial, e incluso se puede contemplar la posibilidad de trabajar como socios en determinados proyectos y como competidores en otros.
* Se produce un incremento del empleo independiente que transforma la manera en la que vemos y entendemos nuestras carreras.
* El mercado laboral no da para trabajos de larga duración, ni tan siquiera de medio plazo. Surgen nuevas oportunidades para especialistas dispuestos a trabajar puntualmente para solventar una contingencia concreta de una empresa. Lo que antes era casi hasta mal visto, ahora es una salida perfecta. Se trata de desarrollar proyectos puntuales, quizá de unas pocas semanas, o días, para aportar valor en un tema concreto, en un momento preciso, a una empresa. Para esto hay que ser especialista. Puede ser una valía técnica, de conocimientos, por larga experiencia o por capacidad de trabajo.
Fuente: Expansión

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